Nuevo curso y nuevo blog. Este será el espacio en el que el GRUPO 13 de Enfermería Geriátrica y Gerontológica de la Facultad de Albacete mostraremos todos los trabajos de la asignatura. Gracias por las visitas y un saludo.

Domingo, 11 diciembre 2011

BLOG CERRADO

Recuento total:

MARÍA ABENZA MEDRANO: 4 bibliografías, 4 cuestionarios, 4 prácticas, 1 bibliografía trabajo de campo.

ROSA DOÑATE GONZÁLEZ: 4 bibliografías, 4 cuestionarios, 4 prácticas, 1 bibliografía trabajo de campo.

LAURA GARRIDO MARTÍNEZ: 4 bibliografías, 4 cuestionarios, 4 prácticas, 1 bibliografía trabajo de campo.

LAURA NAVARRO LÓPEZ: 4 bibliografías, 4 cuestionarios, 4 prácticas, 1 bibliografía trabajo de campo.

JULIÁN PÉREZ GARCÍA: 4 bibliografías, 4 cuestionarios, 4 prácticas, 1 bibliografía trabajo de campo.

ANA MARÍA RUIZ MOLINA: 4 bibliografías, 4 cuestionarios, 4 prácticas, 1 bibliografía trabajo de campo.

Además se ha añadido al blog el TRABAJO DE CAMPO: Cáncer de colon en el anciano


miércoles, 12 de octubre de 2011

BIBLIOGRAFÍA 3

MARIA ABENZA MEDRANO

BIBLIOGRAFÍA 3 (10/10/11)

Mayán  JM, Antelo M. Jubilación. En Mayán  JM, Antelo M, Buide I, Camiña F, Carbón S, Carro O, Fernández R, et al., Gerontología Social. 1º ed. Santiago de Compostela: Ediciones Sega; 2000.p. 466-486


COMENTARIO: JUBILACIÓN         

La jubilación es la situación a la que pueden acceder las personas que atendida la circunstancia de la edad, cesaron voluntaria o forzosamente en su trabajo profesional por cuente ajena o por cuenta propia.

Tradicionalmente se viene identificando la ancianidad con la jubilación. Y esto, en la medida en que las jubilaciones llegan a las personas con menos edad y mejor estado de salud física y mental, implica una ancianidad caracterizada por las repercusiones económicas, sociales, emocionales, de ocupación de tiempo libre, de identidad…
La jubilación supone, entre otras cosas, la interrupción de la vida laboral, el replanteamiento de la vida familiar, la disponibilidad de más tiempo libre, la necesidad de ocupar el abundante ocio y la reducción del poder adquisitivo. Pero también supone la posibilidad de dedicarse a actividades diferentes, de recuperar el tiempo para compartir con el cónyuge y el resto de la familia, la perspectiva de hacer cosas que siempre han querido hacer y para las que antes no se encontraba la oportunidad o el momento.

La jubilación provoca repercusiones de notoria relevancia en la mayor parte de los aspectos de la vida. Quizás las dos que impliquen mayor importancia sean; la disminución del nivel de ingresos y el cambio en el status ocupacional.

Existe una notable distinción entre jubilarse de una profesión que se realiza porque no queda mas remedio con las que no siempre se está identificada y de una actividad vocacional. En lo que en la mayoría de los casos, la edad no es impedimento sino una ventaja y una facultad. Para las personas que se sienten identificadas con su trabajo, jubilarse supone una imposibilidad legal o material de continuar realizándola, el proceso de adaptación en este caso ese más difícil.
La sensación de fracaso en la adaptación a la jubilación suele manifestarse a través de reacciones de tipo depresivo, que pueden verse acentuadas por la muerte de seres queridos o amigos íntimos, dificultades económicas, miedo ante el hecho de la muerte, temor o soledad…etc.

Por ello es necesario mentalizarse y prepararse con suficiente antelación. De hecho, menos de un 5% de los trabajadores de la comunidad europea recibe algún tipo de preparación para la jubilación. En España, en relación con la totalidad de la población trabajadora, el número de trabajadores que acceden a estos programas es prácticamente irrelevante.

La preparación para la jubilación constituye un proceso de información-formación para que futuros jubilados asuman sus nuevos cometidos en la vida. La sociedad y las empresas tienen la obligación morar y material de ayudar a los futuros jubilados a adaptarse a esta nueva etapa de la vida.

Así los jubilados del futuro considerarán la jubilación como una etapa más de la vida, con actividades relevantes, relaciones sociales satisfactorias y acumulación política de una persona, ya que no serán, en la mayoría solamente unos receptores pasivos de una pensión, sino unos plenos ejercitantes de sus derechos.,

CUESETIONARIO 2

MARÍA ABENZA MEDRANO
CUESTIONARIO II

  1. Perspectiva de la jubilación en España

El estudio internacional de la jubilación tiene como objetivos; Analizar la percepción que tiene la población sobre la jubilación, determinar qué influencia tienen estas actitudes sobre las pensiones, establecer conclusiones para impulsar medidas sobre la política de pensiones.

En España las personas a punto de jubilarse buscan tener mas tiempo libre para ellos mismos y para pasar más tiempo con la familia. Cuando se acerca este hecho, hay que tener un acopio económico para la jubilación, es decir, hay que prepararse económicamente.
También es tiempo de unirse a proyectos asociativos o empezar una actividad nueva. Hay ciertos aspectos, relacionados con la jubilación, en los que no coinciden los trabajadores y los jubilados. Son los jubilados los que más piensan que el inicio de la vejez conlleva la dependencia y los problemas de salud además del inicio de los problemas económicos y la falta de reconocimiento social.
Comparando España con el resto de los países podemos afirmar que somos uno de los países que más pensamos en la relación vejez-dependencia. La gran mayoría de la población española (82%) piensa en esta relación, cuando ni la mitad de la población anciana (30%) necesita ayuda por dependencia.
En general, las connotaciones negativas se acentúan entre los jubilados y las positivas entre los trabajadores.

Casi la mitad de los trabajadores españoles esperan un deterioro de su situación financiera durante la jubilación (el 51% asume que su paga de jubilación no será suficiente para vivir). Esta percepción se agrava más si se compara con la de los jubilados que aseguran tener problemas financieros (un 57% de los jubilados españoles reconoce que los ingresos son insuficientes)

Actualmente la pensión media de los españoles jubilados se sitúa alrededor de  900€. Según datos del Ministerio de Trabajo, el salario medio bruto mensual de un trabajador en España es de 1.825€ por eso se dice que una persona cuando se jubila pierde 1000€ al mes.

En cuanto a las opciones preferidas para solucionar los problemas del sistema público, en la mayoría de los países se acepta la solución de aumentar el ahorro (45%), pero España no le da importancia a eso (35%), sino que piensa que la solución es aumentar los impuestos (46%).
En nuestro país se rechaza casi por completo aumentar la edad legal o trabajar más tiempo.
En cuanto a la principal fuente de ingresos, la percepción mayoritaria en España, es que la pensión procede del Estado, coincidiendo con lo demás países europeos. Es en los países asiáticos y anglosajones no europeos, los que se inclinan más por los planes de pensiones durante su etapa laboral. Un porcentaje muy bajo de los encuestados en España (5%) asegura que su principal fuente procede de planes de pensiones. Son pocos ya que prefieren tener los ahorros a su disposición que meterlos en un plan en el cual, solo se puede acceder al dinero cuando llega el momento.

En cuanto a la edad de empezar a ahorrar, los españoles se encuentran por debajo de la media en todas las franjas de edad. Esto quiere decir que se empieza a ahorrar cuando se está más cerca de terminar la etapa laboral, es decir, los que están más cerca de la jubilación (alrededor de los 50-60 años).

BIBLIOGRAFÍA 3.

Ana Mª Ruiz Molina

Moragas Moragas R. Trabajo. En: Moragas Moragas R. Gerontología social. Vol. 1. 2ª ed. Barcelona: Herder; 2004. p. 161-172.

En el capítulo de este libro nos encontramos con una detallada exposición sobre la jubilación así como de sus variedades, efectos y proceso.

La mayor parte de los  significados que se le atribuyen a la jubilación son negativos. Pero la jubilación tiene una gran importancia ya que no sólo afecta a la vida laboral, sino también a la vida social, familiar y económica presente y futura.
Convencionalmente se ha entendido como la entrada en la ancianidad, y socialmente, se le ha dado al jubilado un rol sin rol a diferencia de en otros tiempos, por lo que esta etapa supone la pérdida del status social por no habérsele reconocido un papel social.
Así, antes cuando los mayores dejaban una actividad, encontraban otra sustitutiva relevante para ellos y útil para la comunidad. También, el nº de éstos era mucho menor al actual.
La solución a este problema pasaría por reconocer a los jubilados un rol que les de responsabilidades, status y prestigio social. Se debe restar importancia al trabajo en la vida activa para que así, no se vea la jubilación como un período pasivo que no aporta. Cuando esta mentalidad pasa a la población, nos encontramos con la pasividad hacia las responsabilidades familiares para el cuidado de los mayores. Por lo que las responsabilidades caen en el Estado y de esta manera, aumenta el gasto público y disminuye la calidad asistencial.

Nos encontramos con algunas variedades de jubilación:

§  Por la libertad del sujeto.

o   Jubilación voluntaria. El sujeto decide en qué momento ocurre y está condicionada por datos objetivos y subjetivos como la prestación económica, la salud, las expectativas…

o   Jubilación forzosa. Se le impone al sujeto por haber alcanzado la edad reglamentaria (funcionarios públicos) o estar incluido en los supuestos forzosos.

§  Por el tiempo.

o   Jubilación normal. A los 65 años, pero ahora ampliada a los 67.

o   Jubilación anticipada. Antes de la edad fijada y sujeta a diversas causas.

o   Jubilación retrasada. Se dilata por intereses del trabajador y organización.

Entre los principales efectos derivados de la jubilación nos encontramos con: económicos, como la reducción de ingresos; físicos, como el llamado “síndrome de la jubilación” que afecta al bienestar físico y que a veces resulta difícil de aislar; psíquicos, efectos negativos por ejemplo por considerar mejor su vida anterior con trabajo que la actual; sociales, como el aislamiento social que supone dejar el grupo de relación o compañeros de trabajo; y familiares, por la afectación de las relaciones y familiares y en especial la modificación de los ritmos vitales con la pareja.

Así, resulta fundamental el fomento de tres factores fundamentales en el paso del trabajo a la jubilación: prevenir la enfermedad y desarrollar hábitos de salud, revalorizar las pensiones y preparación para la jubilación.

martes, 11 de octubre de 2011

CUESTIONARIO 2, ROSA

CUESTIONARIO 2, ROSA

ROSA DOÑATE GONZÁLEZ  

06/10/2011   (CUESTINARIO 2)


1.      Percepción de la jubilación en España.

-España es uno de los países más reacios a empezar una nueva actividad profesional en la jubilación, es decir, creen que ya han trabajado lo suficiente en su vida como para seguir después de jubilado.

-Sólo la mitad de los trabajadores un 51%, asumen que su paga de jubilación será suficiente para vivir, mientras que el 57% de los jubilados reconoce que los ingresos que reciben son insuficientes.

-La paga máxima que pueden recibir los jubilados es de 2300€ (bruto), que con el descuento es algo menor. La media es de 889€.

-Para el 89% de los jubilados españoles la mayor parte de su pensión procede del Estado, uno de los índices más altos de la encuesta.

-Las principales causas para comenzar a ahorrar para la futura jubilación son: la edad, la degradación del sistema de pensiones y tener hijos.

-Con la jubilación comienza a aparecer el inicio de la vejez, los problemas de salud y la dependencia.

-Los jubilados lo que buscan principalmente es poder tener más tiempo libre para ellos y para poder disfrutar de sus familiares.


En mi opinión veo que no será suficiente para vivir con lo poquito que les queda conforme esta la vida hoy en día y que están poco valorados, porque se han pegado toda su vida trabajando para que a la hora de poder disfrutar en su jubilación del tiempo perdido con su gente querida y consigo mismos, no lo puedan hacer de la manera que les gustaría.

BIBLIOGRAFIA 3

Bibliografía 3 Rosa

        
BIBLIOGRAFIA:
Reolid, M. Cambios psíquicos y sociales. En: Reolid, M, López, A, García, J, Villanueva, M, Leiton, Z. Enfermería: Geriatría y gerontología. 1ª edición. Albacete: Altabán ediciones; 2005. P. 126-128.

COMENTARIO:
Este libro nos habla de la problemática que plantea el envejecimiento a nivel social.
La jubilación lo describe como el cese de la edad de productividad, siendo entonces cuando se pasa de un papel (rol) y de un estatus (rango) social a otro, y tanto el rol como el estatus son conceptos “productivos”.
La propia persona debe adaptarse a un nuevo papel que se le asigna socialmente y que en muchas ocasiones él o ella no han pedido. La idea de la jubilación o prejubilación se asocia a un menor poder adquisitivo, a un declive social, y a una vida desocupada que encima hay que mantener desde los grupos económicamente productivos, con lo que aparece la idea de dependencia.
La medida más eficaz de un sistema de pensiones consiste en comprobar si todos aquellos que deberían percibir la prestación la reciben, y si además cubre sus necesidades. La mayoría de las pensiones que perciben los hombres son por jubilación (94%), mientras que las mujeres es el 41,1% de la pensión recibida es de supervivencia. A la hora de distribuir los importes medios hay gran diferencia entre hombres y mujeres, los hombres perciben 600€ y las mujeres 366€, en el caso de pensiones por jubilación es menor en mujeres también (37% menos), y solamente en el caso de pensión por viudedad cambia, la mujer sale ganando en gran proporción a los hombres.
Prácticamente la totalidad de los gastos de los mayores lo emplean en la manutención, vivienda y  gastos sanitarios aunque cada vez más lo dedican a actividades de ocio.
La idea de incremento del consumo se dirige hacia los mayores cada vez más como un potencial de mercado que propicia la idea de una vejez idílica, libre de problemas, donde lo importante es disfrutar y recuperar el tiempo perdido.

lunes, 10 de octubre de 2011

Práctica 2

Julián Pérez García
10/10/11 

En la segunda práctica de Enfermería Geriátrica y Gerontológica estudiamos múltiples escalas, índices y test de valoración que podemos aplicar a las personas ancianas en los distintos ámbitos de la atención enfermera. Algunos de ellos, en los que nos centraremos, son específicos de la población mayor de 65 años. Unos son autoadministrados, que quiere decir que la propia persona encuestada realiza el test para sí misma, y otros, la mayoría, son heteroadministrados, en los que el enfermero o cuidador realiza el test al paciente. Los test serán válidos en función del patrón de comparación y en función de la persona con la que se utilice.

Test de Barber: Es un test específico de la población anciana que consta de dos partes. Una de ellas para ancianos que viven en el medio rural, siendo en este caso heteroadmisitrado por los altos niveles de analfabetismo que podemos encontrar y otra parte para ancianos que viven en el medio urbano, siendo en este caso autoadministrado. Ambos tienen los mismos 9 ítems, son de respuesta dicotómica SÍ/NO y nos permite valorar si el anciano sugiere o no riesgo de dependencia.

Conozca su salud nutricional: También es específico de la edad geriátrica. Consta de 10 ítems y aunque es autoadministrado tendremos que tener siempre en cuenta las habilidades cognitivas y perceptivas de los pacientes. Nos permite saber si existe ‘riesgo nutricional’ y el grado en que este se presenta. Es recomendable ir repitiéndolo cada cierto tiempo a la población diana.

Mini Nutritional Assessment (MNA): Otra escala específica para valorar el estado nutricional del anciano. En este caso hay un primer test de cribaje y un segundo test de evaluación, ambos heteroadministrados. Es recomendable su realización en ancianos que vivan solos, en aquellos excesivamente gordos o delgados, si han padecido alguna situación estresante o han sido intervenidos quirúrgicamente, etc.

Cuestionario de valoración de incontinencia urinaria: En este caso estamos ante un test dirigido a la población general. Discrimina entre hombres y mujeres y en ambos casos es heteroadministrado. En el caso del hombre puede identificar la incontinencia urinaria de urgencia y por obstrucción prostática, y en el caso de la mujer incontinencia de esfuerzo y de urgencia. Es un test poco específico porque sus valores son predictivos.

Índice de Barthel: Es heteroadministrado y aunque está dirigido a la población general puede ser muy útil a la hora de conocer la independencia o dependencia del anciano para las actividades de la vida diaria y en caso de dependencia el grado en que ésta se presenta (escasa, moderada, severa o total). A menor puntuación, mayor dependencia. Los 10 ítems valorados son: comer, lavarse-bañarse, vestirse, arreglarse, deposición, micción, ir al retrete, trasladarse al sillón o cama, deambulación y subir o bajar escaleras.

Índice de Katz: Otra escala general heteroadministrativa para valorar las actividades de la vida diaria. Aunque es un buen índice, es más claro, y por tanto de primera elección, el índice de Barthel, en el cual la valoración se hace de manera cuantitativa y en Katz de manera cualitativa.

Escala de Tinetti: Escala heteroadministrada para la población general de valoración del equilibrio y la marcha a través de 22 ítems. La respuesta del paciente será interpretada como normal, adaptada o anormal. Tres o más anormalidades se correlaciona con personas de mayor edad que realizan menor ejercicio físico y que tienen mayor antecedente de caídas. Útil en ancianos.

Escala de riesgo de caídas múltiples: Es una escala heteroadministrada específica de la población mayor de 65 años. Los cuatro ítems que se valoran son: caídas previas, incontinencia urinaria, problemas visuales y limitación funcional. Muy útil en el anciano ya que en caso de riesgo mayor de caídas múltiples estaría indicada la eliminación de barreras arquitectónicas, ayudas como bastones para la marcha, etc.

Cuestionario Oviedo del sueño: Dirigido a la población general con trastornos depresivos. Es heteroadministrado. Nos permite valorar la satisfacción subjetiva del sueño, así como la presencia de insomnio e hiperinsomnio. Es aplicable a la población anciana ya que tienen afectada de manera importante la calidad del sueño.

Set-test de Isaacs: Se trata de un cribado de demencias para la población general mayor de 65 años. Se hace de manera heteroadministrativa y consiste en que el entrevistador propone 4 categorías (colores, animales, frutas y ciudades) y el paciente tiene que decir un máximo de 10 ítems válidos en cada categoría, con un 1 minuto máximo de tiempo por cada set. Los errores no puntúan y cada ítem válido es un punto. En ancianos, menos de 27 puntos se asocia a demencia y menos de 25 a posible Alzheimer. Muy útil por tanto en la valoración de enfermedades degenerativas.

Test de Yesavage: Es un cribado de la depresión en personas mayores de 65 años que consta de 15 ítems y que se hace de manera heteroadministrativa. Recomendable hacerlo cuando se detecte un cambio en el nivel de vida habitual, o a aquellos ancianos que se quedan viudos, también es útil en cuidadores. Hay que tener en cuenta que este test solo valora la depresión, a diferencia de la escala de Goldberg que valora ansiedad y depresión. En cualquier caso para hacerlo a ancianos este será el de elección.

BIBLIOGRAFÍA 1.

Ana Mª Ruiz Molina

Hinojosa Mena-Bernal J., Hinojosa Mena-Bernal Mª C., Fernández Martínez I., Mozo Herrero G. Estreñimiento. Enfermedad diverticular. Cáncer de colon. En: Cervera Díaz Mª C., Sáiz García J., coordinadores. Actualización en geriatría y gerontología. Vol. 1. 5ª ed. Jaén: Formación Alcalá; 2006. p. 545-550.

En el capítulo de este libro, nos encontramos con una completa visión sobre el cáncer de colon en los ancianos y sus principales aspectos.

El cáncer de colon es una de las neoplasias internas más frecuentes tanto en hombres como mujeres por lo cual, es la primera causa de muerte por cáncer en países occidentales. Sus principales aspectos son los siguientes: 

·         Etiología:

§  Dieta. El consumo elevado de carne, grasa animal e hidratos de carbono refinados, con reducción de la fibra vegetal aumenta la incidencia de cáncer de colon. A su vez, la fibra vegetal lo previene. Por otro lado, el calcio y la aspirina inactivan los carcinógenos.

§  Adenomas colorrectales. Su degeneración dependerá de la anatomía patológica de los pólipos.

§  Enfermedad inflamatoria crónica intestinal.

§  Síndromes de poliposis familiar.

§  Historia familiar de cáncer colorrectal (se transmite de forma autosómica dominante).

§  Bacteriemias de Streptococo bovis.

§  Ureterosigmoidostomía.

El principal factor de riesgo es la edad, bajo hasta los 40 y después en aumento con un pico a los 75-80.

·         Anatomía patológica: el 95% son adenocarcinomas aunque pueden producirse de otros tipos. Desde el punto de vista macroscópico, se pueden clasificar en forma polipoidea o estenosante. Por la extensión del tumor, se producirán varios tipos de diseminación: linfática, sanguínea, por contigüedad y por siembra peritoneal.

·         Clínica. La edad de presentación está en torno a los 50-70 años y la incidencia es similar en ambos sexos. No se presentan síntomas hasta fases avanzadas por lo que cuando se da el diagnóstico, ya ha invadido la pared intestinal. La forma de presentación variará en función de la localización del tumor, pudiéndose dar también dar también los síntomas generales del cáncer.

·         Diagnóstico. Se llevará a cabo mediante rectosigmoidoscopia y enema opaco. Ante la confirmación de cáncer de colon, se realizará un estudio sistemático para determinar la extensión y posible diseminación.

·         Tratamiento. El tratamiento de elección suele ser el quirúrgico, que consiste en la resección del segmento afecto más 4-5 cm y los ganglios regionales. La radioterapia preoperatoria es utilizada para disminuir recidivas y facilitar la resección. La quimioterapia se emplea en cánceres avanzados. El seguimiento postoperatorio se realizará mediante colonoscopia y seguimiento del antígeno carcinoembrionario.

·         Pronóstico y prevención. La supervivencia a los 5 años tras la resección radical es del 40% pero según el estadío del cáncer variará de >90% en el primero hasta no superar un 5% en el último estadío.
Dada la ausencia de síntomas iniciales, resulta fundamental la prevención para la detección precoz. Así, nos encontraremos con: prevención primaria, basada en la identificación de factores genéticos y ambientales favorecedores del cáncer así como cambios dietéticos; y prevención secundaria, que consiste en la detección precoz mediante hemocultivo fecal o tacto rectal.

domingo, 9 de octubre de 2011

bibliografía 4

Pablo Bohórquez, Claudia Romero, El paciente oncológico geriátrico Revista Cubana Medicina General Integral Vol 59 - N° 6 Ciencias Médicas. Ciudad de La Habana 2007

Para comenzar hace referencia este artículo a la decisión de operar o no a un paciente a veces puede hacerse difícil. En el paciente oncológico geriátrico la evaluación preoperatoria es fundamental, no habría mucha diferencia en someter a cirugía oncológica a un paciente mayor o menor de 70 años pero si es una operación de urgencia si es más peligroso. De ahí la recomendación de intervenir de preferencia a un paciente en forma electiva y así evitar las circunstancias de una emergencia, por ej. un paciente con cáncer de colon estenosante con riesgo de obstrucción intestinal y perforación. También tenemos que tener en cuenta que el cáncer de colon en el anciano sobrepasa la circunferencia de lo sanitario a un problema social y económico. Se pierde progresivamente la capacidad de autovalen-cia. Esto se traduce en una falta de seguimiento del tratamiento, desnutrición, higiene defectuosa, aparición de escaras entre otras. Afortunadamente, es frecuente que el anciano reciba ayuda de la familia o los vecinos, y se evita una buena parte de estos problemas. Sin embargo, cada vez existe una mayor presión para que el anciano con cáncer pase el período terminal ingresado en el hospital, con la consiguiente sobrecarga asistencial. Esto da lugar a ingresos repetidos, a menudo innecesarios, para controlar o paliar las complicaciones que surgen y otras veces sólo por motivos sociales. Las razones que se aducen para ello son variadas, pero hay dos que se repiten con frecuencia: la imposibilidad de la familia para atenderlo, por problemas laborales, falta de espacio, presencia de niños, y por la sensación de falta de atención médica en el domicilio. De este modo una atención integral por parte de la medicina paliativa, a través de un equipo multi-disciplinario, es esencial para estos pacientes y su familia, extendiendo la atención hacia el hogar del anciano; así se maneja mejor un factor que aumenta el sufrimiento, como es estar fuera de su entorno y sin sus seres queridos.

Respecto al síntoma más característico del cáncer de colon es el dolor, puede producir por sí mismo ansiedad, depresión, insomnio, astenia, anorexia, agitación y cambio en el estado mental; algunos factores, como el cansancio y la falta de sueño disminuyen el umbral del dolor, mientras que otros, como el dormir bien, la comprensión por parte de su entorno, la mejora del humor, las distracciones y el conocimiento de su situación, elevan dicho umbral.

Para concluir también nombra a la geriatría y los cuidados paliativos, que son ramas diferentes de la medicina que, sin embargo, comparten una serie de características: ambas nacieron en el Reino Unido como una manera de dar respuesta a una necesidad de atención adecuada a un grupo de pacientes desatendidos por la medicina tradicional. Ambas han tenido un desarrollo creciente en las últimas décadas, intentan mejorar la calidad de vida, entregar una atención integral y un manejo interdisciplinario a los pacientes.

Bibliografía 3

Patricia M. Herrera Santi. Jubilación y vejez, su repercusión en la salud familiar Revista Cubana Medicina General Integral v.24 n.4 Ciencias Médicas.Ciudad de La Habana 2008

  En este artículo se trata sobre la influencia de la jubilación el en anciano, en la salud del anciano y en la familia.

 Para comenzar, la jubilación cambia el status económico del anciano, y con él, el de la familia, pues la pensión que recibe como jubilado es considerablemente menor a la remuneración que recibía como trabajador, lo que se traduce en una disminución del per cápita familiar. Con la jubilación el ingreso familiar disminuye, y estas secuelas económicas pueden convertirse en un elemento más que dificulta la satisfacción de las necesidades familiares, y de ahí que la evaluación de este aspecto sea desfavorable. Estos resultados coinciden con lo planteado por Torres M.; además, ya cuando esta persona pasa a ser adulto mayor y enfrenta la vejez, en no pocas ocasiones, los hijos tienen ausencias laborales o abandonan el trabajo, lo que unido al incremento de las necesidades de alimentación y medicamentos entre otras cosas por parte del anciano, reduce las posibilidades económicas de la familia.

Respecto a la vejez, aunque también se imponen cambios socioeconómicos, estos han sido menores que los provocados por la jubilación. En ambos eventos los cambios en esta esfera fueron considerados, por lo general, como negativos para la familia. A raíz de la jubilación se ve mermada de manera significativa y brusca la entrada económica que percibe el medio familiar. Es justificable, por tanto, que el nivel de impacto de este evento sea mayor que la vejez, aunque en este también haya necesidad de reajustes económicos, por las exigencias de la familia dadas por la presencia de un miembro en la tercera edad.

Para concluir, el predomino de un impacto desfavorable del evento jubilación en la salud individual puede estar relacionado con que muchas veces la jubilación, cuando es anticipada en relación con la edad establecida, se debe a problemas de salud, lo cual se encontró en un elevado número de los casos de jubilación estudiados. Entre las principales causas que motivaron la jubilación se relacionan: enfermedades cardiovasculares y alteraciones del sistema osteomioarticular, así como los trastornos mentales en las mujeres. Pensamos entonces que la afectación a la salud individual no se ve afectada tanto por el evento en sí, sino que estos problemas han precipitado su ocurrencia, pero no dejamos de considerar que la afectación a la salud puede haberse mantenido o evolucionado desfavorablemente, por lo cual las familias estudiadas lo valoran como cambios producidos después de la ocurrencia del evento.